sábado, 31 de enero de 2015

Calor de vida

Sam apretaba la mano de Frodo mientras vigilaba los movimientos de Golum: el ser, deforme como un animal sin esqueleto, acechaba.
Sam quería pensar, valorar opciones, pero su mente, batalla de incertidumbres, solo le permitía concentrarse en agarrar la mano, temeroso de que el amigo se le escurriera como agua y partiera en un vuelo sin retorno.















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